Maison Pommery & Associés y Henkell Freixenet han iniciado negociaciones exclusivas que podrían dar lugar a la creación de uno de los principales productores de vinos espumosos del mundo. El grupo francés ha anunciado el inicio de negociaciones con Henkell International, filial de Henkell Freixenet, para una posible transacción que supondría la adquisición por parte del grupo alemán de una participación mayoritaria en la compañía.
Las partes han acordado un periodo de exclusividad de dos meses para seguir explorando el proyecto, descrito como una «combinación estratégica» entre dos grupos familiares con larga tradición en la industria vitivinícola. Según un comunicado de Maison Pommery, el objetivo es crear un actor global en el mercado de los vinos espumosos, aprovechando una cartera de marcas complementarias y una presencia comercial internacional ya consolidada.
Para supervisar el progreso del asunto, el consejo de administración de la empresa francesa ha constituido un comité ad hoc integrado mayoritariamente por consejeros independientes, encargado de seguir las negociaciones en beneficio de la empresa y sus accionistas. La empresa ha aclarado que aún no hay certeza respecto al cierre de la transacción, que sigue sujeta a la debida diligencia, la formalización de los acuerdos contractuales, las consultas necesarias y las autorizaciones de las autoridades competentes.
Un primer efecto concreto de las negociaciones concierne al gobierno corporativo: la junta de accionistas convocada para el 4 de junio de 2026 para aprobar los estados financieros de 2025 se ha pospuesto a una fecha posterior al 30 de junio, a la espera de que se aclare la evolución de la actividad.
Mientras tanto, Maison Pommery ha garantizado la plena continuidad de sus operaciones comerciales, confirmando su compromiso de apoyar a sus empleados, preservar el valor de sus marcas y mantener relaciones sólidas con socios y clientes.
El posible acuerdo permitiría a Henkell Freixenet consolidar aún más su posición en el segmento de vinos espumosos premium. El grupo alemán cerró 2025 con unos ingresos netos de 1,25 millones de euros, un 0,5% más que el año anterior. El buen desempeño se debió principalmente a los segmentos de Prosecco, Crémant, aperitivos y bebidas sin alcohol, en un mercado caracterizado por su dificultad.
Maison Pommery & Associés es una de las bodegas líderes históricas de Champagne y controla toda la cadena de producción, desde el cultivo de la vid hasta la elaboración y comercialización del vino. Además de Champagne, el grupo tiene presencia en Provenza, Camarga y el Valle del Duero en Portugal. La empresa también otorga especial importancia al desarrollo del terruño, la viticultura sostenible y la protección del medio ambiente.
Desde el punto de vista financiero, el grupo francés registró unos ingresos consolidados de 293,2 millones de euros en 2025, lo que supone un descenso del 3,6 %. Sin embargo, el beneficio neto se disparó hasta los 31,9 millones de euros gracias a la venta de Heidsieck & Co Monopole a Lanson-BCC, mientras que el beneficio operativo aumentó un 83 %, hasta los 64,1 millones de euros. La deuda financiera neta se mantiene elevada, en 754,4 millones de euros, aunque ligeramente inferior a la del año anterior.
Si las negociaciones tienen éxito, la operación podría reconfigurar el mercado internacional de vinos espumosos, combinando el poder de distribución global de Henkell Freixenet con el prestigio y la tradición de una de las casas más renombradas de Champagne.



















