La FAO ha publicado un nuevo informe que refleja el progreso en 22 indicadores de seis Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Los resultados muestran aspectos tanto positivos como negativos: una cuarta parte de las metas está cerca de alcanzarse, otra cuarta parte aún está lejos, mientras que la mitad se encuentra a una distancia moderada. La inseguridad alimentaria es el problema más crítico: en 2024 2,3 billones de personas, equivalente al 28% de la población mundial, experimentó condiciones moderadas o severas, en comparación con 1,6 millones (21,4%) en 2015. El hambre afectó aproximadamente8,2% de la población mundial.
En el frente nutricional, sólo el 65% de las mujeres en edad fértil Entre 2019 y 2023, la dieta estuvo mínimamente diversificada, con rezagos evidentes en África subsahariana y Asia central. Las desigualdades también persisten en los ingresos agrícolas: los pequeños productores de los países de ingresos bajos y medios ganan menos de la mitad colegas, con ingresos anuales a menudo inferiores 1.500 dólares estadounidenses.
La desigualdad de género también afecta a la tierra: en casi todos80% de los países Menos de la mitad de las mujeres tienen derechos seguros sobre la tierra. Entre los signos positivos, laeficiencia en el uso del agua creció un 23% entre 2015 y 2022, aunque la presión hídrica mundial se mantiene estable en el 18%, con zonas críticas en el norte de África y Asia occidental.
Sin embargo, las poblaciones de peces sostenibles siguen disminuyendo: sólo las 62,5% en 2021, en comparación con el 90% en 1974. Y la superficie forestal del mundo, aunque con un ritmo de pérdida más lento, ha disminuido de 31,9% en 2000 al 31,2% en 2020«Debemos redoblar nuestros esfuerzos en materia de seguridad alimentaria, nutrición y sostenibilidad», advirtió José Rosero Moncayo, Jefe de Estadística de la FAO. «El informe muestra claramente dónde nos estamos quedando atrás y dónde se necesitan medidas urgentes».



















