Enzimas e innovación: Kerry fortalece la cadena de suministro biotecnológico y acelera el lanzamiento de productos al mercado en el sector lácteo.

Facebook
LinkedIn
WhatsApp
Telegram
Correo electrónico
Imprimir

Kerry Group refuerza su plataforma global de biotecnología láctea con la apertura de una planta de producción ampliada en Carrigaline, condado de Cork. Esta inversión incrementará significativamente la capacidad industrial para la producción de la enzima lactasa, un factor clave para el crecimiento de la categoría de productos sin lactosa y bajos en azúcar, cada vez más importante para el consumo mundial. Esta iniciativa forma parte de una estrategia más amplia para conectar aún más estrechamente la investigación avanzada, el desarrollo de cepas y la producción a gran escala, reduciendo el tiempo desde la innovación en el laboratorio hasta la comercialización y garantizando una mayor fiabilidad en la cadena de suministro.

Según el grupo, la nueva configuración del centro acelerará la transición de la fase experimental a la producción industrial, ofreciendo a los clientes —en particular a los productores lácteos— herramientas más eficaces para satisfacer una demanda en rápida expansión, impulsada tanto por las necesidades nutricionales como por un creciente interés en la salud digestiva y la reducción del azúcar. El centro irlandés se integra con el Centro de Innovación Global y el Centro de Biotecnología de Leipzig, creando una red que conecta la experiencia científica, el desarrollo de aplicaciones y la capacidad de producción, con el objetivo de apoyar a las empresas a lo largo de todo el ciclo de innovación, desde el diseño hasta la comercialización.

Desde una perspectiva industrial, la expansión también representa un factor de resiliencia para la cadena de suministro, ya que permite una mayor continuidad de los suministros y una mejor gestión de los picos de demanda, reduciendo los cuellos de botella que suelen surgir durante las fases de ampliación. En este contexto, la lactasa confirma su papel como tecnología facilitadora para el sector lácteo, permitiendo el desarrollo de productos sin lactosa o bajos en azúcar sin comprometer el sabor ni la calidad, dos elementos clave para la competitividad en los estantes de los grandes supermercados. La planta de Carrigaline ya desempeña un papel estratégico en la red de producción global del grupo, atendiendo a más de 200 clientes en más de 80 países y contribuyendo al procesamiento de más de dos millones de toneladas de leche al año, con un impacto estimado en aproximadamente 28 millones de consumidores.

Esta inversión consolida la posición de Kerry como socio integral para la industria alimentaria, capaz de combinar experiencia en ciencia láctea, innovación enzimática y capacidad de producción a escala industrial, en un momento en que el mercado exige rapidez, fiabilidad y flexibilidad. Desde una perspectiva institucional, la transacción también se interpreta como una muestra de la capacidad de Irlanda para atraer y desarrollar producción de alto valor, reforzando su papel en el panorama europeo de la biotecnología alimentaria. De cara al futuro, la expansión de Carrigaline sienta las bases para impulsar la siguiente fase de crecimiento en el segmento de productos sin lactosa y con contenido reducido de azúcar, ofreciendo a los productores una plataforma tecnológica e industrial capaz de reducir el tiempo de comercialización y mejorar la competitividad en un mercado cada vez más centrado en la salud, la funcionalidad y la calidad percibida.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest
Pocket
WhatsApp
¡No te pierdas nada! Suscríbase a nuestro boletín de noticias.

Deja un comentario