Fresh Del Monte Produce cambia su nombre a Del Monte Corporation. El cambio se produce tras la aprobación de los accionistas y la finalización de la adquisición de ciertos activos de Del Monte Foods Corporation II y sus filiales.
Esta transacción integra la marca Del Monte bajo una única organización global por primera vez en casi cuarenta años. La nueva entidad combina los negocios de fruta fresca y productos precortados con los de alimentos refrigerados y algunas categorías de productos no perecederos, ampliando así el alcance para el desarrollo comercial y la innovación.
No todos los negocios de Del Monte Foods están incluidos en la transacción. Se excluyen las frutas enlatadas y ciertos productos envasados destinados a Estados Unidos, Puerto Rico y México, así como las marcas College Inn y Kitchen Basics. La adquisición se concretó mediante un proceso de venta supervisado por un tribunal estadounidense bajo la ley de quiebras.
El cambio en su símbolo bursátil también marca el nuevo rumbo. Desde el 29 de junio de 2026, la empresa cotiza en la Bolsa de Nueva York con el símbolo DMC, en sustitución de FDP.
La reunificación permite al grupo presentarse ante clientes y consumidores con una plataforma más amplia, capaz de abarcar diferentes categorías y rangos de temperatura. El enfoque estratégico se centra en aprovechar el reconocimiento de una marca con más de 135 años de historia para generar sinergias entre productos frescos, refrigerados y de despensa.
En Italia, Del Monte opera principalmente en el sector de la fruta tropical fresca y precortada, con una posición consolidada en plátanos y piñas. Su cartera de productos también incluye zumos, conservas vegetales, purés y pulpas de tomate, así como la línea premium Honeyglow.
La filial italiana también trabajó en la innovación de la categoría con su gama de zumos exóticos y tés de burbujas explosivas, que obtuvieron premios en 2026. La colaboración con la Liga Italiana de Voleibol también continúa, ya en su decimoquinto año.
Con la nueva estructura, Del Monte busca superar la fragmentación histórica de la marca y acelerar su desarrollo internacional. El reto consistirá en transformar la unificación corporativa en una mayor coherencia del portafolio, nuevas oportunidades para el consumidor y una gestión más eficaz de los diversos canales de distribución.



















