Romagnoli F.lli obtiene la certificación ESG de Clase A y refuerza su posición en el mercado de marcas blancas.

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F.lli Romagnoli refuerza su posición en el sector hortofrutícola y consolida su relación con los grandes minoristas al obtener la calificación ESG Clase A de la agencia de calificación Cerved. Este logro, que se suma al quinto Informe de Sostenibilidad de la empresa con sede en Bolonia, representa un nuevo avance en un proceso iniciado en 2019, centrado en la gobernanza, el control de la cadena de suministro y la responsabilidad ambiental y social.

La empresa, una de las principales procesadoras y comercializadoras de patatas, frutas y hortalizas de Italia, pretende reforzar su papel como socio estratégico para el comercio minorista a gran escala y el sector de las marcas blancas, en un momento en que los criterios ESG son cada vez más importantes en las políticas de selección de proveedores.

Según el Informe de Sostenibilidad, la empresa ha integrado los principios de sostenibilidad en sus decisiones operativas, la gestión de la cadena de suministro y las relaciones con clientes y partes interesadas, aprovechando sistemas de gestión ambiental y de seguridad certificados como ISO 14001 e ISO 45001.

Este compromiso también incluye la investigación y el desarrollo en el sector de la papa italiana, la trazabilidad del producto y el monitoreo a lo largo de toda la cadena de suministro agrícola, con amplia adhesión a los estándares GLOBAL GAP y al protocolo SPRING para la protección de los recursos hídricos. En el ámbito social, la empresa destaca su enfoque en la inclusión y la igualdad de género, respaldado por las certificaciones UNI PdR 125 e ISO 30415.

"Obtener una calificación ESG de Clase A representa el reconocimiento de una trayectoria consolidada a lo largo del tiempo", dijo el CEO Giulio Romagnoli, destacando cómo la sostenibilidad y la fiabilidad se han convertido en elementos centrales en la colaboración con los grandes minoristas.

Grazia Romagnoli, asesora de sostenibilidad de la empresa, también se mostró de acuerdo, reiterando el compromiso de la compañía de seguir invirtiendo en la innovación varietal, las prácticas responsables y la mejora de la cadena de suministro agroalimentaria italiana.

Este reconocimiento llega, además, en un momento delicado para el sector. La sentencia n.º 32673 del Tribunal de Casación, de 15 de diciembre de 2025, aclaró que quien comercializa un producto bajo su propia marca es considerado productor a ojos del consumidor. Este principio afecta directamente a las marcas blancas en el comercio minorista a gran escala.

Para Romagnoli, este escenario hace que la creación de cadenas de suministro sólidas, controladas y verificables sea aún más estratégica. «La selección de proveedores por parte del comercio minorista a gran escala no puede basarse únicamente en la lógica comercial», enfatizó Giulio Romagnoli, destacando la necesidad de criterios objetivos y medibles relacionados con la calidad, la seguridad y la trazabilidad.

Con esta mejora en su calificación ESG, el grupo con sede en Emilia pretende consolidar su reputación como socio fiable para la distribución moderna, promoviendo un modelo de cadena de suministro orientado a la sostenibilidad, la innovación y la transparencia.

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