Tesco está aprovechando la innovación agrícola para fortalecer la seguridad alimentaria del Reino Unido y apoyar a los productores británicos ante la creciente incertidumbre que afecta a las cadenas de suministro agrícolas mundiales. El grupo minorista ha hecho un llamamiento a minoristas, la industria y los innovadores para que colaboren en la adopción generalizada de fertilizantes bajos en carbono, considerados una herramienta clave para hacer más resiliente el sistema agrícola nacional.
La iniciativa se presentó en la Semana Tecnológica de Londres, donde el director ejecutivo de Tesco en el Reino Unido, Ashwin Prasad, destacó el papel de las nuevas tecnologías en la protección de la producción alimentaria británica frente a las crisis que han afectado a los mercados internacionales en los últimos años.
Esta postura se presenta en un momento particularmente delicado para el sector agrícola. Las tensiones geopolíticas y las dificultades en la cadena de suministro han provocado fuertes aumentos en los precios de los fertilizantes tradicionales, generando nuevas presiones económicas para las explotaciones agrícolas.
Según Tesco, los fertilizantes de bajas emisiones representan una alternativa válida porque pueden producirse en el Reino Unido, lo que garantiza una mayor estabilidad de costes y reduce la dependencia de las importaciones. Además, reducen significativamente el impacto ambiental sin comprometer la productividad ni la calidad de los cultivos.
Los resultados más concretos provienen de los ensayos realizados en la granja experimental de bajas emisiones de carbono de Tesco en Lincolnshire. Allí, el proveedor de patatas Branston utilizó una combinación de técnicas agrícolas innovadoras y fertilizantes de bajas emisiones, logrando una reducción del 50 % en las emisiones de carbono asociadas a la producción de patatas en comparación con los métodos tradicionales.
En los ensayos no se registraron descensos en el rendimiento ni deterioros en la calidad. Aproximadamente 500 toneladas de patatas producidas con este método ya se vendieron en las tiendas Tesco a principios de este año.
A pesar de los resultados positivos, la adopción de estas soluciones sigue siendo limitada. Muchos agricultores informan de dificultades para acceder a financiación para los ensayos y de la todavía insuficiente disponibilidad de fertilizantes bajos en carbono en el mercado.
Por este motivo, Tesco hace un llamamiento a un mayor compromiso de toda la cadena de suministro agroalimentaria para aumentar la producción y la disponibilidad de estos productos, fomentando su transición de la fase piloto a su uso generalizado en las explotaciones agrícolas.
Al mismo tiempo, la cadena de supermercados también ha relanzado el Tesco Agri-tech Challenge, una competición internacional para startups e innovadores del sector agrícola. El objetivo es identificar soluciones prácticas que mejoren la sostenibilidad, la productividad y la resiliencia de las empresas agrícolas.
Los ganadores tendrán la oportunidad de colaborar directamente con Tesco y sus proveedores, probando sus tecnologías en granjas reales y beneficiándose de un año de membresía en la organización Agri-TechE.
Esta iniciativa forma parte de la estrategia más amplia de Tesco para apoyar la agricultura británica, que ya está en marcha mediante programas dedicados a las cadenas de suministro de leche, queso, patata, ternera, cerdo y cordero. Este enfoque busca combinar innovación, sostenibilidad y seguridad alimentaria en un entorno cada vez más complejo y competitivo.



















