El Consorcio del Vinagre Balsámico de Módena reitera: "Puede apoyar a la industria vitivinícola italiana".

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El vinagre balsámico de Módena con IGP se presenta como un aliado de la industria vitivinícola italiana durante un período difícil para el sector del vino.. El Consorcio, interviniendo en el debate sobre la crisis del sector, subraya el papel estratégico de la denominación como salida de producción para las uvas, el mosto y el vino italianos, señalando la lucha contra las imitaciones como una palanca para aumentar aún más la demanda de materias primas italianas.

Según el Consorcio, la producción anual de Aceto Balsamico di Modena IGP utiliza más de 2,5 millones de quintales de uva para la elaboración del mosto y entre 50 y 60 millones de litros de vino para la producción de vinagre. Estas cifras convierten a esta denominación en una de las principales consumidoras industriales de la producción vinícola italiana.

El tema cobra especial relevancia dado que el sector vitivinícola se enfrenta a una disminución del consumo y a la búsqueda de nuevos mercados para el excedente de producción. En este contexto, el Consorcio destaca cómo el sector del vinagre balsámico ya representa un mercado estable y con potencial de crecimiento.

"La producción de Aceto Balsamico di Modena IGP ya genera volúmenes significativos, que podrían crecer aún más precisamente en un momento en que el sector busca nuevos mercados", afirma el presidente del consorcio, Cesare Mazzetti.

Por este motivo, el Consorcio colabora con bodegas e instituciones, comenzando por la región de Emilia-Romaña, para establecer acuerdos en la cadena de suministro que fomenten un mayor uso del vino y el mosto italianos, especialmente en preparación para la próxima vendimia. Estos se utilizarán tanto para la producción como para la crianza, cuando las condiciones económicas lo permitan.

El principal obstáculo identificado por el Consorcio es, sin embargo, el uso generalizado de productos comercializados como «vinagre balsámico» sin ninguna relación con la Indicación Geográfica Protegida. En varios países europeos, como Grecia, España, Eslovenia, Chipre y Hungría, la normativa nacional permite el uso de esta denominación para productos elaborados con distintos ingredientes y procesos. Además, en Estados Unidos, el término «vinagre balsámico» se sigue utilizando sin una regulación específica.

Para abordar esta situación, el Consorcio, junto con Federvini y la Asociación Europea del Vinagre, apoya la enmienda que se está debatiendo actualmente en el Parlamento Europeo. Esta enmienda introduciría una normativa común para los vinagres, que exigiría el etiquetado de las materias primas utilizadas o cualquier indicación geográfica.

Según Mazzetti, esta medida va más allá de proteger la denominación de origen y representa una intervención que beneficia a toda la industria vitivinícola italiana. El Consorcio estima que la eliminación de los productos de imitación podría generar un aumento de al menos el 30 % en la producción de Aceto Balsamico di Modena IGP, lo que se traduciría en una mayor demanda de mosto, uva y vino italianos. Este resultado, en un periodo difícil para el sector, podría ofrecer nuevas oportunidades para potenciar la producción nacional.

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