Alcampo continúa digitalizando sus tiendas mediante la implementación de métodos de pago estructurados, con una inversión aproximada de 4 millones de euros en colaboración con Toshiba Global Commerce Solutions, líder mundial en tecnología para el sector minorista. Esta inversión forma parte de una estrategia más amplia para reinventar la experiencia en tienda y hacerla cada vez más fluida, personalizada y eficiente. Esta iniciativa se enmarca en un proceso de transformación de las tiendas que busca alinear la oferta de la cadena con los nuevos hábitos de compra, caracterizados por una creciente demanda de autonomía, rapidez y simplicidad en los procesos de pago, sin dejar de lado la atención al cliente y la calidad del servicio.
En concreto, el proyecto contempla la modernización de 420 terminales de autopago, conocidas como "Cajamigas", distribuidas en los hipermercados de la red entre 2025 y 2026. Este despliegue progresivo no solo renovará la infraestructura tecnológica, sino que también optimizará las colas de pago, reducirá la congestión y mejorará la gestión del flujo de clientes en la tienda. Un elemento clave del proyecto es la introducción de la solución System 71, desarrollada por Toshiba Global Commerce Solutions, una plataforma de autopago diseñada para garantizar una mayor flexibilidad operativa, facilidad de uso y adaptabilidad a diferentes diseños de tienda. Su arquitectura modular e interfaces avanzadas hacen que el proceso de pago sea más intuitivo y accesible, incluso para clientes menos familiarizados con las herramientas digitales.
Las Cajamigas permiten a los clientes gestionar de forma independiente todo el proceso de compra, desde el escaneo de los productos hasta el pago final, manteniendo un modelo híbrido que incluye personal en tienda para brindar asistencia, control y soporte cuando sea necesario. Este equilibrio entre tecnología y servicio sigue siendo fundamental para la propuesta de la marca. «Los métodos de compra evolucionan rápidamente y la experiencia del cliente está cada vez más ligada a la autonomía y la agilidad», explicó Francisco Lapuerta, director general de Toshiba Global Commerce Solutions Spain, destacando cómo la solución desarrollada está diseñada para adaptarse tanto a las necesidades locales como a la dinámica del mercado en general, en plena consonancia con la trayectoria de Alcampo.
Luis Mariano Gómez, director de cajeros de la cadena, coincide con esta opinión y destaca cómo el comportamiento del consumidor evoluciona rápidamente hacia métodos cada vez más diversos y personalizados, lo que hace necesario ofrecer a los clientes una experiencia de compra flexible, accesible y adaptada a sus necesidades, manteniendo al mismo tiempo el valor de la interacción humana dentro de la tienda. A nivel operativo, el proyecto también incluye la adaptación de los procesos internos y el fortalecimiento de las habilidades del personal, con programas de capacitación dedicados a la gestión de las áreas de autopago y la atención al cliente, garantizando altos estándares de servicio, seguridad y confiabilidad en las transacciones.
El despliegue gradual también nos permitirá supervisar el rendimiento de los nuevos sistemas e implementar las optimizaciones necesarias, ajustando tanto los aspectos tecnológicos como la organización de recursos humanos con miras a la mejora continua. Esta iniciativa forma parte de una tendencia más amplia en el sector minorista, donde los sistemas de pago son un importante motor de innovación, con soluciones cada vez más centradas en la velocidad, la flexibilidad y la personalización, capaces de reducir los tiempos de espera y mejorar la experiencia general en la tienda.
Para Alcampo, la modernización de Cajamigas representa un paso estratégico para mejorar la competitividad y la eficiencia operativa, respondiendo a una creciente demanda de simplicidad, control y autonomía en el proceso de compra. La cadena opera actualmente 507 tiendas, incluyendo hipermercados y supermercados, así como comercio electrónico y distribución de combustible, con una plantilla total de aproximadamente 22.900 empleados. En este contexto, invertir en tecnologías de pago es un paso clave para respaldar la evolución del modelo de negocio y consolidar la posición de la marca en un mercado cada vez más competitivo e impulsado por la innovación.

















