Balocco, el coraje de la continuidad: tras el fallecimiento de Alessandra, la cuarta generación toma el relevo.

Facebook
LinkedIn
WhatsApp
Telegram
Correo electrónico
Imprimir

En el mundo de las empresas familiares italianas, hay historias que trascienden los balances y las cuotas de mercado. Hablan de responsabilidad, de un legado que preservar y de un profundo sacrificio personal. Este es el caso de Balocco SpA, una empresa que simboliza la tradición confitera italiana, que en 2025 experimentó una transición delicada, emotiva y significativa.

El 4 de agosto de 2025, con tan solo 61 años, falleció Alessandra Balocco, presidenta y directora general del grupo. Fue una mujer que encarnó con extraordinaria dignidad el peso de un importante legado familiar, cargando sobre sus hombros la historia de la compañía y un destino difícil.

En pocos meses, en 2022, Alessandra perdió a su padre, Aldo Balocco, figura clave en el crecimiento y desarrollo de la empresa, y a su hermano, Alberto, el director general, quien falleció trágicamente en las montañas. En ese momento, sin previo aviso y sin ninguna transición planificada, recibió la tarea de dirigir una empresa con 250 millones de euros en ingresos, cientos de empleados y una marca reconocida en todo el país. Todo esto mientras Italia se preparaba para destapar uno de los escándalos mediáticos más sensacionalistas de los últimos años: el llamado "Pandoro-Gate".

Fue la propia Alessandra quien enfrentó la presión pública, el escrutinio de las autoridades y las tensiones internas que inevitablemente surgen en una crisis de reputación. Lo hizo sin ceder jamás en público, con una serenidad y un sentido de la responsabilidad que cualquiera que la conoció hoy reconoce. Pero quienes la conocieron de cerca saben cuánto costó ese esfuerzo mental y físico, cuán profunda fue su dedicación y cuán poco espacio se reservaba para sí misma. Lo hizo por respeto a sus seres queridos, por amor a su empresa, para proteger un legado que va más allá de la empresa: es la cultura del trabajo, es la identidad piamontesa, es la memoria colectiva.

El municipio de Fossano, donde se ubica la histórica fábrica, declaró día de luto el día del funeral. Pero el silencio con el que se recibió la noticia en toda la industria confitera italiana fue igualmente elocuente. Alessandra no era solo una gerente: era un símbolo de continuidad, una figura de equilibrio, una guardiana de los valores familiares en una industria cada vez más competitiva.

Hoy, el liderazgo de Balocco pasa a la cuarta generación. Relevan a la dirección Diletta Balocco, de 28 años, hija de Alberto, y Marco Costamagna, de 26, hijo de Alessandra. Ambos son jóvenes con una sólida formación, graduados de la Universidad Bocconi, con experiencia en gestión en grandes organizaciones y una visión moderna de la empresa. Junto a ellos, la nueva junta directiva incluye figuras de confianza como Ruggero Costamagna, Assunta Pinto y Gianfranco Bessone, garantía de estabilidad y continuidad estratégica.

La misión es clara: honrar la memoria de quienes hicieron grande a esta empresa y, al mismo tiempo, escribir un nuevo capítulo. El legado de Alessandra se medirá no solo por las cifras, sino por la solidez con la que allanó el camino para esta transición generacional.

Para quienes creen, siempre hay una lectura que va más allá de los hechos visibles. Hay miradas que guían desde arriba, gestos que siguen inspirando y pulsos que nunca dejan de vivir en quienes permanecen. Y este escritor está seguro de que serán los jóvenes, con su valentía, sus ideas y su autenticidad, quienes darán un nuevo impulso no solo a Balocco, sino a toda la industria confitera italiana. Impulsados por lo que llevan dentro. Y por quienes, hoy, los contemplan desde el cielo, orgullosos de lo que son y de lo que lograrán.

Alessandra Balocco ha fallecido. Es la cuarta generación del negocio familiar.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest
Pocket
WhatsApp
¡No te pierdas nada! Suscríbase a nuestro boletín de noticias.

Deja un comentario

Alessandra Balocco ha fallecido. Es la cuarta generación del negocio familiar.