Informe presentado en BIOFACH “El mundo de la agricultura orgánica 2026”Desarrollado por FiBL en colaboración con IFOAM – Organics International, describe un sector europeo a dos velocidades: superficie estable y consumo récord. En 2024, la superficie destinada a agricultura ecológica en Europa se mantuvo prácticamente sin cambios en 19,6 millones de hectáreas, de las cuales 18,1 millones se encontraban en la Unión Europea. La agricultura ecológica representa el 11,1 % de la SAU de la UE, frente al 3,9 % del continente en su conjunto.
En cuanto a superficie nacional, España lidera con 2,9 millones de hectáreas, seguida de Francia (2,7 millones) e Italia (2,5 millones). Sin embargo, Italia destaca por su impacto: más del 20 % de la SAU italiana es ecológica, casi el doble de la media europea. Italia también mantiene su liderazgo en cuanto a número de operadores: 87.042 productores de un total de 490.637 activos en Europa, lo que confirma una cadena de suministro estructurada y extendida a lo largo de toda la cadena de valor.
Los datos más dinámicos provienen del mercado: se espera que las ventas minoristas de productos orgánicos en Europa alcancen un máximo histórico de 58,7 millones de euros en 2024, un aumento del 4,1 %. Por primera vez, el crecimiento del consumo supera la superficie cultivada. Alemania se mantiene como el principal mercado europeo con 17 millones de euros, por delante de Francia (12,2 millones de euros) e Italia (5,2 millones de euros). Suiza, por otro lado, registra el mayor consumo per cápita del mundo, con 481 millones de euros anuales. A nivel mundial, la superficie cultivada de productos orgánicos se mantiene estable en 99 millones de hectáreas, mientras que las ventas globales alcanzan los 145 millones de euros. Estados Unidos lidera con 60,4 millones de euros, seguido de Alemania (17 millones de euros) y China (15,5 millones de euros).
Para FederBio, el panorama pone de relieve una demanda estructuralmente orientada hacia productos sostenibles y saludables. «Por primera vez, el crecimiento del consumo supera al de la superficie cultivada», afirma la presidenta Maria Grazia Mammuccini, «pero el aumento de las ventas debe ir acompañado de un aumento de la producción». Desde una perspectiva B2B, el desajuste entre la oferta y la demanda abre importantes oportunidades para agricultores, procesadores y distribuidores: las inversiones en conversión, innovación agronómica, investigación varietal y logística se convierten en palancas estratégicas para impulsar el crecimiento. El informe también destaca el papel de las políticas europeas: alcanzar los objetivos agroecológicos del Pacto Verde sigue siendo crucial para impulsar la competitividad y la resiliencia de las empresas agrícolas.
En un contexto de presión sobre los costes de producción y volatilidad del mercado, los productos orgánicos consolidan su posición no solo como un segmento ético, sino también como un activo económico para la industria agroalimentaria europea. El panorama que se desprende de Biofach 2026 es claro: el mercado se está acelerando y la producción debe seguir el ritmo. Para Italia, líder tanto en incidencia como en operadores, el reto consiste en transformar esta primacía estructural en mayor valor añadido a lo largo de toda la cadena de suministro.



















