La fragmentación del sector minorista europeo crece constantemente, impulsada por unos comportamientos de compra cada vez más diversificados. Así lo pone de manifiesto la nueva edición del estudio. Pulso del consumidor de dunnhumby, que analiza las tendencias del comercio minorista a gran escala en diez países europeos, con la entrada de mercados como Irlanda, Países Bajos, Noruega, Suecia y Dinamarca.
Entre los hallazgos clave, los aranceles comerciales se han convertido en la principal preocupación del 67% de los consumidores europeos, superando la inflación, el conflicto en Ucrania e incluso el cambio climático. A pesar del descenso de la confianza del consumidor a nivel mundial, Europa se mantiene mejor que Estados Unidos. En este contexto, el comportamiento de compra se centra en tres pilares: marcas blancas, tiendas de descuento y cupones.
El informe también señala un crecimiento explosivo en los comercios especializados, que han experimentado un aumento del 331 % en la afluencia de clientes desde 2023, superando a los supermercados, hipermercados y tiendas de descuento. Las necesidades de fidelización varían según el país: algunos buscan personalización, otros simplicidad, pero en todas partes el deseo de ahorrar es primordial. Los consumidores europeos se están polarizando en torno a factores como la salud, la comodidad y el precio. «El comportamiento del cliente se está fragmentando», afirma Marian Warm, vicepresidenta de ventas para EMEA en dunnhumby. «Para mantener su relevancia, los comercios deben ser claros y demostrar que realmente comprenden las necesidades de los consumidores».



















