La marca blanca tiene un papel estratégico en el sector harinero. La razón es muy sencilla: no hay grandes empresas productoras y distribuidoras ni grandes marcas que dominen el mercado.
Este status quo es claramente visible en la dinámica de la presión promocional: la categoría se presenta con un índice de intensidad de NIQ muy bajo en comparación con la media, y la razón es precisamente el hecho de que no hay grandes productores (o distribuidores) capaces de influir en el mercado "drogándolo" con ofertas de descuento; de hecho, no hay marcas capaces de impulsar masivamente las ventas.
Todo esto permite a los actores del mercado, tanto grandes como pequeños, tener oportunidades de crecimiento, pero sobre todo permite que el gran comercio minorista encuentre mucho espacio para establecer sus marcas.
Pues sí, este sector se está convirtiendo cada vez más en territorio del MDD, y los datos que nos presenta NIQ a finales del año pasado son muy ilustrativos de la tendencia actual.
Observemos ahora la tendencia del desempeño de la marca blanca en detalle de cada segmento del sector, analizando el desempeño por segmento de ventas individual.
Entrando en los méritos de las ventas de valor podemos observar que toda la categoría tiene una incidencia de TDM del 39%, por lo tanto decididamente superior a la media del mercado (29-30%) y dentro de esta cifra encontramos el segmento con mayor tendencia de crecimiento. en harinas de Mezclas para Panificación Sin Gluten donde MDD ocupa el 16,9% del mercado con una tendencia de crecimiento del +2022% en 41,1.




















