El posible interés de fondos de capital privado en el negocio de helados de Unilever está poniendo en el punto de mira a uno de los actores globales del sector. Según Reuters, Blackstone y Clayton, Dubilier & Rice (CD&R) estarían evaluando una oferta por The Magnum Ice Cream Company (TMICC), la filial de la división de helados del gigante anglo-holandés. La nueva compañía, que cotiza en Londres, Ámsterdam y Nueva York desde finales del año pasado, es ahora el mayor fabricante independiente de helados del mundo. La separación de Unilever tenía como objetivo capitalizar un negocio con marcas globales y un fuerte reconocimiento de marca, como Wall's, Cornetto, Magnum y Ben & Jerry's.
Según fuentes familiarizadas con el asunto citadas por Reuters, Blackstone y CD&R se encuentran en las primeras etapas del análisis de la transacción y siguen de cerca el desempeño de las acciones en la bolsa y las ventas durante la temporada de verano, un período crucial para la industria de los helados. La noticia impactó de inmediato a los mercados financieros. Las acciones de TMICC subieron casi un 12% en la sesión bursátil de Londres del 15 de mayo, alcanzando los 1.260 peniques. Desde principios de año, la acción ya ha ganado un 8,6%.
Unilever aún posee una participación del 19,9% en la compañía, pero el grupo ya ha anunciado su intención de reducirla gradualmente durante los próximos cinco años. El interés de los inversores también se ve impulsado por los resultados financieros publicados para el primer trimestre de 2026. Bajo la dirección del CEO Peter ter Kulve, el volumen orgánico creció un 2,9%, en comparación con el 1,4% del mismo período del año anterior.
En el trimestre, el grupo alcanzó unos ingresos de 1,77 millones de euros, con un crecimiento orgánico del 4,5%, lo que confirma la previsión de crecimiento anual de las ventas de entre el 3% y el 5%, a pesar de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y su impacto en los costes energéticos y logísticos. «El rigor operativo está mejorando», declaró Peter ter Kulve a los analistas tras la presentación de los resultados trimestrales, haciendo hincapié en que el crecimiento del volumen representa «un signo de calidad» vinculado a las inversiones en innovación y ejecución comercial.
Según datos publicados por la propia empresa en el momento de la escisión, TMICC controla aproximadamente el 21% del mercado mundial de helados envasados, casi el doble del 11% que ostenta Froneri, su principal competidor, propiedad de Nestlé y el fondo PAI Partners. La posible entrada de fondos de capital privado podría marcar el comienzo de una nueva era para el grupo, en un mercado global donde las grandes marcas siguen atrayendo capital gracias a su capacidad para generar volumen, márgenes de beneficio y una sólida presencia internacional.



















