Con motivo del Día Europeo de la Agricultura Ecológica, FederBio relanza algunas prioridades con vistas al G7 Agricultura en Siracusa, subrayando la urgencia de políticas sostenibles para promover una transición agroecológica. Los cinco puntos propuestos destacan la necesidad de: invertir en la transición hacia una agricultura sostenible, apoyar lo orgánico como expresión avanzada de la agroecología, colocar a los agricultores y las comunidades locales en el centro de los sistemas agroalimentarios, promover la investigación y la innovación y fomentar la difusión de sistemas de producción orgánica y educación alimentaria.
FederBio, que lleva años comprometida con la promoción de la agroecología, considera la transición hacia prácticas agrícolas regenerativas una necesidad inaplazable. Maria Grazia Mammuccini, presidenta de FederBio, afirma que los daños causados por la agricultura intensiva, tanto al medio ambiente como a la economía de los agricultores, ya son evidentes. El modelo intensivo, de hecho, ha contribuido a agravar la emergencia climática y ya no es sostenible en términos económicos y sociales.
Lo orgánico, que cuenta con más de 4,5 millones de operadores en 188 países, es reconocido como el método más avanzado para aplicar los principios de la agroecología. Gracias a su enfoque ecosistémico, la agricultura orgánica contribuye a la fertilidad del suelo, reduce el uso de productos químicos y promueve la sostenibilidad de todo el sistema productivo.
FederBio también subraya la importancia de poner a los productores y las comunidades locales en el centro de los sistemas agrícolas y alimentarios, garantizando un precio justo para los agricultores y el acceso a alimentos sostenibles para todos. También es fundamental apoyar la investigación y la innovación, especialmente en el ámbito agroecológico, para fomentar la adopción de buenas prácticas agronómicas y crear oportunidades para los jóvenes agricultores.
Finalmente, FederBio insiste en la necesidad de promover un cambio en el consumo, fomentando estilos de vida sostenibles, basados en productos orgánicos locales, reduciendo el consumo de carne y el desperdicio de alimentos.



















