En el año de su octogésimo aniversario, ICAM presenta su Informe de Sostenibilidad 2025 y define los tres pilares que guiarán su estrategia a largo plazo: distribución equitativa del valor, agricultura sostenible y empoderamiento de la comunidad.
En 2025, la empresa adquirió más de 30.500 toneladas de cacao. El 85% de este producto proviene de cadenas de suministro cortas o verticalmente integradas, un modelo que reduce los intermediarios y permite una relación más directa con los productores y las cooperativas. El cacao certificado representa el 81,5% de las compras, mientras que el 64,9% es orgánico.
La red de suministro abarca más de 20 cadenas de suministro en África, Centroamérica y Sudamérica. En Uganda, donde ICAM opera directamente desde 2010, la filial local cuenta con aproximadamente 8 productores y 186 empleados. Tres centros de fermentación y secado garantizan la calidad, la capacitación y la trazabilidad.
La colaboración con Fairtrade generó más de 3 millones de dólares en primas para las cooperativas agrícolas durante el año. Estos recursos financian iniciativas para mejorar la productividad, la inclusión social y la resiliencia económica de las comunidades.
En materia medioambiental, ICAM sigue invirtiendo en agroforestería, integrando el cacao con árboles frutales y especies forestales. Las evaluaciones de la empresa indican que el 98% de las parcelas monitoreadas están cubiertas por vegetación forestal, mientras que en el 2% restante se están llevando a cabo estudios y actividades de gestión.
Entre los proyectos más complejos se encuentra "Agricultura Sostenible", desarrollado en Uganda entre 2022 y 2026. El programa involucra a 600 agricultores, 310 hectáreas y 31 aldeas, e integra capacitación agronómica, microcréditos, protección infantil y empoderamiento de la mujer. Se han adoptado prácticas agroforestales en el 74% de las parcelas, y las plagas y enfermedades se han reducido en un 56%.
La estrategia de sostenibilidad también acompaña al desarrollo industrial. En 2025, ICAM comenzó la ampliación de su planta de Orsenigo, un proyecto que abarca más de 20 metros cuadrados destinados a producción, logística, investigación, formación y oficinas.
Las inversiones en tecnología, digitalización y eficiencia han contribuido a una reducción del 34 % en el índice de intensidad de emisiones de Alcance 1 y 2 en comparación con 2020. Además, el 94 % de los envases primarios utilizados son reciclables o compostables.
El informe, por lo tanto, refleja un modelo en el que la sostenibilidad no está separada del negocio, sino que influye en la gestión de la oferta, la calidad del cacao y la capacidad de crear valor en las regiones de origen.



















