Esselunga ha sido considerado ajeno a la investigación por corrupción abierta por la Fiscalía de Génova, que también involucra al expresidente de la Región Liguria, Giovanni Toti. La investigación termina sin consecuencias para la empresa y su ex consejero Francesco Moncada, marido de Marina Caprotti.
Moncada optó por llegar a un acuerdo con la fiscalía, pagando 200 mil euros, para evitar un largo juicio y una prolongada exposición mediática. La hipótesis inicial fue que había financiado la Lista Bucci mediante publicidad a cambio de incentivos para la apertura de nuevos supermercados en Génova, Rapallo y Savona. Según la defensa, la implicación se limitó a un interés genérico del gobernador Toti y de su jefe de gabinete Cozzani, quienes sólo se preocuparon de organizar una reunión técnica entre Esselunga y las oficinas regionales.
La reunión reveló que las prácticas de planificación urbana no presentaron problemas críticos y que solo faltaba documentación del Municipio a la Región. Mientras tanto, ha llegado luz verde para la apertura de la nueva tienda de Esselunga en Génova Sestri Ponente, en una zona anteriormente ocupada por un edificio industrial abandonado.



















