Unilever cerró 2025 con un crecimiento de las ventas subyacentes (USG) del 3,5 %, impulsado por una aceleración en el cuarto trimestre que, con un +4,2 %, superó las expectativas del mercado y consolidó el fortalecimiento operativo del grupo. Los ingresos anuales ascendieron a 50,5 millones de euros, un 3,8 % menos en términos reportados, una cifra afectada por los efectos del tipo de cambio y las desinversiones. Si bien el dinamismo de las ventas orgánicas se mantiene positivo, especialmente en los mercados emergentes.
India, Indonesia y China siguen siendo los principales motores del crecimiento, compensando parcialmente la desaceleración en las economías maduras, donde el consumo sigue siendo más débil y selectivo. En el cuarto trimestre, América del Norte registró un crecimiento del 2,8 %, una desaceleración en comparación con períodos anteriores, mientras que Europa se mantuvo prácticamente sin cambios en el +0,1 %, lo que indica una demanda cautelosa y una fuerte presión competitiva.
Desde la perspectiva de la rentabilidad, el margen operativo subyacente aumentó hasta el 20,0%, gracias a una rigurosa disciplina de costes y a un programa de productividad que generó un ahorro aproximado de 670 millones de euros al cierre del ejercicio. Las denominadas "Marcas Poderosas" desempeñaron un papel clave, ya que representan el 78% de los ingresos y lograron un crecimiento de las ventas del 4,3%, lo que confirma la eficacia de la estrategia de centrarse en los activos más escalables y altamente rentables.
La transformación organizativa, orientada a una estructura más ágil y procesos de toma de decisiones más ágiles, estuvo acompañada de la finalización de la escisión de la división de Helados, una operación que redefinió el alcance industrial del grupo. Según el director general, Fernando Fernández, 2025 marcó un punto de inflexión hacia un modelo más centrado, con claras prioridades en la innovación, la premiumización y el fortalecimiento de la omnicanalidad.
Para 2026, las previsiones indican un crecimiento en el extremo inferior del rango del 4-6%, con volúmenes subyacentes que se espera que aumenten al menos un 2% y una mejora adicional, aunque moderada, en el margen operativo en comparación con el 20% alcanzado en 2025. Esta cautela refleja la desaceleración estructural en los mercados desarrollados, donde la elasticidad de los precios sigue siendo alta y la presión promocional continúa afectando la dinámica de la combinación.
Estratégicamente, el grupo pretende construir una cartera cada vez más centrada en Belleza, Bienestar y Cuidado Personal, priorizando los segmentos premium y los canales digitales, con especial atención a Estados Unidos e India como mercados clave para el crecimiento futuro. Para los socios de la cadena de suministro y la distribución, la trayectoria descrita implica fortalecer las colaboraciones en materia de innovación de categorías, gestión de la combinación de productos y desarrollo de canales de alto margen.
En el ámbito financiero, Unilever anunció un nuevo programa de recompra de acciones por valor de 1,5 millones de euros y un aumento del 3% en su dividendo trimestral respecto al tercer trimestre de 2025, confirmando así su compromiso de mantener un equilibrio entre la inversión y la remuneración al accionista. A pesar de la reacción negativa inicial del mercado, con una caída del 1% en las primeras operaciones, la dirección reafirmó su confianza en la capacidad del grupo para generar un crecimiento sostenible incluso en un entorno macroeconómico menos expansivo.



















