A pesar de que la autoridad antimonopolio estadounidense (FTC) dio su aprobación incondicional a la adquisición de Kellanova por parte de Mars, la Comisión Europea ha anunciado la apertura de una investigación exhaustiva sobre la operación. Bruselas teme que la unión entre ambos gigantes pueda reducir la competencia en sectores clave como los cereales y los snacks, con un posible impacto al alza en los precios para los consumidores europeos.
«La Comisión debe garantizar que esta adquisición no incremente aún más el coste de las cestas de la compra, que ya son elevadas en toda Europa debido a la inflación», declaró Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de Transición Justa y Competitiva. La principal preocupación es que el acuerdo podría fortalecer excesivamente la posición de mercado de Mars, obstaculizando la competencia y limitando la oferta de los consumidores.
La investigación, descrita como exhaustiva, otorgará a la Comisión 90 días hábiles para examinar a fondo los efectos de la adquisición y decidir si la aprueba, la bloquea o la condiciona a ciertas medidas correctivas. Mientras tanto, Mars ha reiterado su disposición a cooperar con las autoridades europeas para aclarar cualquier duda y completar la operación a tiempo.

















