Las principales asociaciones de la cadena vitivinícola italiana lanzan un llamamiento urgente a las instituciones italianas y europeas para que detengan la introducción de aranceles estadounidenses sobre los productos europeos. Alleanza Cooperative Agroalimentari, Assoenologi, CIA-Agricoltori Italiani, Confagricoltura, Copagri, Federdoc, Federvini y Unione Italiana Vini expresan firmemente su preocupación por las consecuencias económicas que los nuevos aranceles podrían tener en uno de los sectores más representativos del Made in Italy.
Con exportaciones a Estados Unidos por valor de 2 millones de euros, el sector vitivinícola italiano corre el riesgo de sufrir un duro golpe, con graves repercusiones sobre las exportaciones, el empleo y las inversiones. Las asociaciones subrayan que los aranceles afectarían no sólo a las empresas italianas, sino también a miles de empresas estadounidenses activas en la importación y distribución de vino italiano.
Las consecuencias se reflejarán en toda la cadena comercial y en el poder adquisitivo de los consumidores estadounidenses, poniendo en riesgo la presencia del vino italiano en las mesas de ultramar. “Es necesaria una acción diplomática fuerte –dicen las asociaciones– para suspender la aplicación de aranceles y proteger una excelencia reconocida mundialmente”.



















