En el futuro del consumo masivo sólo habrá espacio para una gran marca de masas: dice el nuevo informe de EY Estado de los productos de consumo, según el cual el 78% de los minoristas y el 65% de las empresas de bienes de consumo envasados (CPG) esperan que la mayoría de los estantes estén ocupados por marcas privadas, premium o de nicho.
La encuesta, realizada a más de 500 empresas y 20.000 consumidores de todo el mundo, destaca un cambio profundo: el 76% de los minoristas considera que el espacio en las estanterías es una herramienta crucial en las negociaciones con los fabricantes y el 67% tiene como objetivo desarrollar sus marcas en los próximos tres años. Al mismo tiempo, el 78% tiene la intención de expandirse a categorías de productos premium y de nicho.
Para EY, el reto de los fabricantes es “recuperar relevancia”, como afirma Rob Holston, responsable del sector de Productos de Consumo en EY Global: “Solo aquellos que entiendan los cambios en las expectativas de los consumidores y las relaciones con los minoristas podrán volver a la vanguardia”.
El informe también muestra diferencias regionales: en Estados Unidos y Asia-Pacífico domina la idea de un futuro liderado por los minoristas, mientras que en Europa, Oriente Medio, India y África prevalece la previsión de una mayor colaboración.
Sin embargo, la colaboración todavía se considera esencial: el 75% de los minoristas y el 77% de los CPG la consideran crucial para el éxito. La importancia de la innovación conjunta está creciendo, pero sólo el 31% de los fabricantes creen que son realmente eficaces a la hora de desarrollar nuevos productos rápidamente.
La inteligencia artificial y el análisis de datos se perfilan como palancas decisivas: el 76% de los fabricantes considera esencial abordar la creciente complejidad de la innovación, aunque solo un tercio piensa disponer de ventajas competitivas reales en este ámbito.
Por último, los medios de comunicación minoristas siguen siendo un área clave de cooperación: el 63% de los fabricantes los considera cada vez más relevantes en las negociaciones, gracias al valor de los datos propios recopilados por los minoristas.



















