Lidl relanza su propuesta de valor y amplía su cesta de la compra para combatir la inflación.

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Lidl confirma su estrategia de contención de precios y potencia el poder adquisitivo de las familias italianas con la cuarta edición de "Inflación CERO", una iniciativa que abarca más de 2.600 productos de su catálogo. Según datos de NielsenIQ para el periodo comprendido entre abril de 2025 y marzo de 2026, el precio de los productos incluidos en la cesta de la compra monitorizada nunca superó el precio inicial, manteniéndose así invariable durante los doce meses.

Esta iniciativa representa una expansión significativa en comparación con ediciones anteriores, con una cesta de la compra que se ha duplicado con creces y una cobertura que abarca desde productos frescos hasta artículos envasados, incluidas las líneas exclusivas de la marca. En un contexto que aún se caracteriza por presiones inflacionarias, fluctuaciones en los costes energéticos y tensiones en las cadenas de suministro, la contención de precios sigue siendo un aspecto clave para el sector de la alimentación. La competencia entre marcas se centra cada vez más en la capacidad de ofrecer valor sin sacrificar la calidad ni la consistencia.

De esta forma, Lidl busca fortalecer su posición en el segmento de descuento, aprovechando una política comercial orientada a la estabilidad de precios y la protección del consumo diario. «Nuestro principal objetivo ha sido y sigue siendo contener la inflación y proteger el poder adquisitivo de quienes nos eligen cada día», afirmó Martin Brandenburger, consejero delegado de Lidl Italia.

El gerente destacó la relevancia social que tiene hoy en día la distribución organizada, especialmente en un contexto económico donde las familias valoran cada vez más el valor de sus compras. «Nuestro compromiso no es temporal, sino un apoyo estructural diseñado para garantizar la máxima calidad al mejor precio posible», añadió Brandenburger. Esta iniciativa se enmarca en un entorno competitivo donde muchos minoristas invierten en campañas antiinflacionarias, reducciones de precios y programas de conveniencia para fidelizar a los clientes y mantener el volumen de ventas.

Para Lidl, mantener los precios sin cambios en más de 2.600 artículos también representa una forma de reforzar la percepción de valor entre los consumidores italianos, en un mercado cada vez más sensible a la relación calidad-precio. La cadena reafirma además la importancia del cliente en su estrategia comercial, manteniendo que la compra diaria debe seguir siendo asequible incluso en tiempos de incertidumbre económica.

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