En julio, la producción industrial italiana mostró una tendencia positiva, con un aumento del 0,4 % en el índice desestacionalizado respecto a junio. El crecimiento también se consolidó en el promedio del trimestre mayo-julio, que aumentó un 0,2 % con respecto a los tres meses anteriores. El sector de alimentación, bebidas y tabaco fue el principal impulsor del crecimiento industrial, registrando un aumento interanual del 5,7 %, uno de los más altos de la historia. Esta cifra confirma el papel central del sector en la estabilidad de la producción del país, en un entorno aún complejo para el consumo interno y las exportaciones.
En el frente económico, el sector alimentario se benefició del sólido desempeño de los bienes de consumo, con un alza del 2,1%. Los bienes de capital (+1,6%) y los bienes intermedios (+0,7%) también crecieron, mientras que la energía disminuyó (-7,8%). Ajustado por efectos de calendario, el índice general de producción aumentó un 0,9% en comparación con julio de 2024, con 23 días hábiles, lo mismo que el año anterior. Además de los alimentos, la fabricación de coque y productos refinados del petróleo (+10,8%) y la electrónica (+6,4%) también experimentaron ganancias. Los descensos más significativos se registraron en electricidad, gas y vapor (-9,4%), productos químicos (-2,7%) y productos de caucho y plástico (-1,6%). El panorama confirma así la capacidad de la industria alimentaria para mantener un crecimiento superior a la media, reforzando su papel como sector anticíclico y resiliente.



















