La estrategia de recuperación iniciada por Laurent Freixe, responsable de las operaciones europeas de Nestlé, está empezando a dar sus primeros resultados. En el primer semestre de 2025, el gigante agroalimentario suizo registró una mejora significativa en las ventas, lo que indica una posible recuperación tras varios trimestres difíciles.
Los resultados provisionales, si bien siguen siendo heterogéneos entre regiones geográficas y categorías de productos, demuestran una renovada eficiencia comercial. El crecimiento orgánico ha vuelto a terreno positivo, impulsado especialmente por el sólido desempeño en los segmentos de nutrición infantil, café y productos vegetales, donde la innovación y el reposicionamiento están empezando a dar sus frutos.
Al mismo tiempo, el grupo ha iniciado una revisión estratégica de su cartera, con el objetivo de centrar recursos en sus marcas más sólidas y desinvertir en las divisiones menos rentables. Esta reorganización podría conllevar una salida parcial de algunos mercados europeos, especialmente los menos competitivos.
Esta nueva etapa se enmarca en la voluntad declarada de Nestlé de mejorar la rentabilidad operativa respondiendo al mismo tiempo a las nuevas demandas de los consumidores en términos de sostenibilidad, transparencia y calidad nutricional.
Los analistas valoran la renovada claridad en la estrategia del grupo, aunque el proceso de recuperación aún no ha finalizado. El segundo semestre del año será crucial para confirmar la solidez de esta trayectoria.



















