En octubre de 2025, el comercio exterior italiano mostró indicios de una desaceleración a corto plazo, con una caída trimestral de las exportaciones (-3,0 %) en comparación con un ligero aumento de las importaciones (+0,3 %). La contracción de las exportaciones afectó tanto a los mercados de la UE como a los de fuera de la UE, en un contexto aún caracterizado por una alta volatilidad de la demanda internacional.
Sin embargo, en el trimestre agosto-octubre, el panorama se mostró más estable: tanto las exportaciones como las importaciones registraron modestos aumentos (+0,2% y +0,3%), lo que confirma una fase de considerable estabilidad comercial. En términos interanuales, las exportaciones crecieron un 2,3% en valor y un 0,5% en volumen, con un mayor crecimiento hacia los mercados extracomunitarios (+4,1%) que hacia los mercados dentro de la UE (+0,5%).
En este escenario, el sector alimentos, bebidas y tabaco Sigue contribuyendo positivamente al rendimiento general. En los primeros diez meses de 2025, las exportaciones agroalimentarias crecieron un 4,7%, confirmando su posición entre los sectores más resilientes de la industria manufacturera italiana, incluso en medio de una desaceleración cíclica en otros sectores industriales.
El crecimiento global de las exportaciones está impulsado principalmente por los productos farmacéuticos y químico-medicinales, pero el sector agroalimentario mantiene un papel estructural en la balanza comercial no energética, que sigue siendo en gran medida positiva a pesar de la reducción del superávit en comparación con 2024. El superávit de productos no energéticos, de hecho, cayó a +7,8 millones de euros en octubre, lo que refleja un entorno competitivo más complejo en los mercados internacionales.
En el frente de los costos, una señal favorable para la industria alimentaria proviene de precios de importación, con una caída del 0,3 % intermensual y del 2,7 % interanual. Esta disminución, debida principalmente a la bajada de los precios de la energía, contribuye a aliviar la presión sobre los costes de adquisición y logística, factores clave para la rentabilidad de las empresas de alimentación y bebidas.
En general, los datos de los primeros diez meses de 2025 pintan un panorama de mantener las exportaciones agroalimentarias, apoyado por la demanda externa y una mayor estabilización de los precios de importación, en un contexto que sigue siendo selectivo y competitivo para la industria alimentaria italiana.

















