Mientras Ghana y Costa de Marfil lidian con la disminución de su producción debido al cambio climático y a técnicas agrícolas obsoletas, Camerún experimenta un verdadero auge cacaotero. Pero detrás de este crecimiento se esconde un creciente riesgo ambiental: la deforestación. La ONG Mighty Earth ha dado la voz de alarma, y en un nuevo informe califica al país como "el próximo foco de deforestación relacionada con el cacao".
A través de imágenes satelitales y estudios de campo en las zonas de Nkondjock, Yabassi y Njombe, el informe denuncia la intensificación de la destrucción de los bosques, con consecuencias que podrían violar el Reglamento de Deforestación de la UE (EUDR), que entrará en vigor en diciembre de 2025.
Europa representa el 80% de las exportaciones de cacao de Camerún y más de la mitad de la demanda mundial de granos. Sin embargo, sin una cadena de suministro trazable y libre de deforestación, los pequeños agricultores corren el riesgo de quedar excluidos de su principal mercado.
A pesar de los precios más altos que en los países vecinos, el 69% de los productores cameruneses vive por debajo del umbral de pobreza. El sistema de intermediarios informales (coxeurs) complica aún más la trazabilidad y reduce los márgenes de ganancia de los agricultores.
Mighty Earth insta a las empresas, la UE y el gobierno camerunés a tomar medidas urgentes: desde precios justos hasta la gestión sostenible de las tierras y el apoyo técnico para cumplir con el EUDR. Mientras tanto, el reglamento genera división entre las empresas del sector: Mondelez pide un aplazamiento, mientras que Nestlé, Ferrero y Tony's Chocolonely exigen su aplicación inmediata.



















