México se confirma como uno de los mercados food más relevantes de América Latina, con un retail alimentario organizado que en 2024 superó los 80 mil millones de dólares, creciendo más del 7% según el más reciente informe del USDA/FAS dedicado al país. Este dato refleja la escala del mass market moderno, pero no agota el panorama: junto a la distribución organizada sigue operando una red muy amplia de pequeños comercios, mercados y canales tradicionales que continúan siendo centrales en el gasto cotidiano.
En el retail moderno, el líder sigue siendo Walmart de México y Centroamérica. En 2025, el grupo anunció un plan de inversiones superior a 6 mil millones de dólares para nuevas aperturas, logística y capacidades omnicanal, reforzando aún más su presencia en el país. La señal estratégica es clara: en México, el liderazgo se defiende no solo con escala, sino con la capacidad de dominar los formatos más cercanos a la necesidad de conveniencia del consumidor.
El corazón de esta estrategia es Bodega Aurrera. Los datos publicados en febrero de 2026 muestran que Walmex abrió 102 nuevas tiendas en México en 2025, en su mayoría supermercados discount Bodega Aurrera, mientras que la red total del grupo alcanzó las 4.265 tiendas entre México y Centroamérica. Es una señal clave porque confirma que el discount masivo y los formatos de precio claro siguen siendo el principal motor de expansión en el retail alimentario mexicano.
El crecimiento del discount, de hecho, es una tendencia reconocida también por el informe USDA/FAS 2025 sobre México, que destaca una rápida expansión de las discount stores gracias a su capacidad de atender a consumidores muy sensibles al precio y orientados a bienes esenciales de uso diario. En este contexto, Walmart no responde con una simple política promocional, sino con un refuerzo del modelo operativo: más tiendas, mayor capilaridad, mayor integración logística y una mejor capacidad de atender distintos segmentos de demanda a través de formatos diferenciados.
Junto a Walmart, el segundo gran protagonista del retail alimentario cotidiano es Oxxo. FEMSA cerró 2025 con una red de proximidad que a nivel regional alcanzó los 25.587 puntos de venta, tras añadir 1.125 nuevas tiendas en los últimos doce meses, mientras que los datos de mercado indican que solo en México la red supera las 24 mil tiendas y sigue en expansión. En términos económicos, el negocio de proximidad de FEMSA ha mostrado un crecimiento sólido: en 2024 los ingresos de Oxxo alcanzaron los 307.197 millones de pesos, y en 2025 la división Proximity Americas continuó creciendo, impulsada por una estrategia de affordability y resultados positivos incluso a tiendas comparables.
Oxxo cumple una misión diferente a la del supermercado discount: menos compra grande y más reposición diaria, más impulso, más inmediatez, más servicio de proximidad. Es en este terreno donde el formato sigue ganando centralidad en el mercado mexicano, especialmente en contextos urbanos donde la cercanía y la rapidez de compra se vuelven casi tan importantes como el precio.
Sin embargo, el retail food mexicano no puede entenderse solo a través de los grandes grupos. El comercio tradicional mantiene un peso estructural, ya que tienditas, pequeños comercios y mercados alimentarios independientes siguen siendo fundamentales para la compra frecuente y de proximidad, especialmente en zonas de alta densidad y en contextos de renta media-baja. Es precisamente esta persistencia del canal tradicional la que hace de México un mercado altamente estratificado, donde la modernización no elimina el tejido histórico de la distribución alimentaria, sino que lo complementa y reorganiza.
También el canal mayorista continúa desempeñando un papel decisivo. Aunque no existe un valor único y actualizado oficial, se confirma su función como enlace entre industria, horeca, mercados tradicionales y pequeños minoristas, también a través de hubs clave como la Central de Abasto de Ciudad de México. Por ello, más que un canal residual, el mayorista sigue siendo una de las infraestructuras clave del sistema alimentario nacional.
A nivel macroeconómico, el consumidor sigue actuando con cautela. En marzo de 2026 la inflación alcanzó el 4,59%, con aumentos del 6,2% en alimentos y bebidas procesados y del 9,88% en frutas y verduras, presionando los presupuestos familiares y reforzando la búsqueda de formatos más eficientes en términos de precio final. Por ello, el discount y la proximidad organizada están ganando terreno: permiten una lectura más clara del precio y una mayor adaptabilidad a un consumo más prudente y fragmentado.
El 2026 estará influido también por un factor excepcional: la Copa Mundial de la FIFA 2026, que México albergará junto a Estados Unidos y Canadá. Aunque aún no existen estimaciones consolidadas del impacto en ventas, es razonable prever un impulso en bebidas, snacks, compras por impulso, meal solutions y todas las ocasiones de consumo vinculadas a la movilidad urbana y la socialización en el hogar. En este contexto, Oxxo aparece como uno de los principales beneficiarios potenciales gracias a la densidad de su red, mientras que Walmart podrá captar el gasto más planificado vinculado al consumo en casa durante los partidos.
La perspectiva para 2026 es, por tanto, positiva pero selectiva. Walmart seguirá reforzando su liderazgo en el mass market food mediante inversiones y discount, Oxxo continuará expandiendo el canal de proximidad, mientras que el comercio tradicional y el mayorista seguirán siendo claves para entender el comportamiento real del consumidor mexicano. Más que un mercado dominado por un único modelo, México se configura como un sistema multinivel donde conviven gran distribución moderna, convenience organizada y comercio tradicional: y será precisamente en esta combinación donde se jugará el crecimiento del retail alimentario en 2026.



















